La Arrixaca personaliza la máscara termoplástica que usan los niños a diario durante el tiempo que dure la terapia. [Fuente www.la7tv.es]

LA EPIDEMIA BAJO LAS SÁBANAS

Aunque son bien conocidas por los profesionales sanitarios, que cotidianamente tienen que lidiar con ellas, las úlceras por presión son bastante desconocidas por la población, a pesar de la importancia que tienen tanto a nivel de la salud del paciente, del sufrimiento que generan a los que los padecen y sus allegados y del enorme coste económico y de recursos que implica su tratamiento.

1-¿QUÉ SON Y POR QUÉ SE GENERAN? Según el diccionario de la RAE, una úlcera es una “lesión de los tejidos orgánicos que cicatriza con dificultad. Una “úlcera por presión” (UPP) es por tanto una “lesión de los tejidos orgánicos, debida a la presión” Nuestro cuerpo está recorrido por una enorme rede de vasos sanguíneos que aportan oxígeno y nutrientes a las células del cuerpo y que recogen los desechos metabólicos de éstas. El flujo sanguíneo en los capilares tiene una presión de 25 mm de Hg. Cuando comprimimos una zona del cuerpo, con un dedo, por ejemplo, podemos ver cómo la piel de la zona comprimida se “blanquea” en pocos segundos, signo evidente de que en esa zona el flujo del torrente sanguíneo se ha reducido o detenido. Cuando dejamos de oprimir la zona, el flujo sanguíneo se recupera rápidamente y la piel retoma el color más o menos rojizo habitual. Pero en un paciente, que está encamado (o sentado), manteniendo la misma posición durante horas, la compresión entre el lecho que lo sostiene y las protuberancias óseas del cuerpo, hace que se reduzca enormemente la luz de los capilares y el flujo sanguíneo quede detenido o peligrosamente comprometido durante un tiempo suficiente para que la falta de oxigeno y la no retirada de los metabolitos de las células provoquen una necrosis en la zona afectada

Si bien la presión es la causa fundamental hay otros factores, como las fuerzas de rozamiento y cizalla que actúan sobre la piel, la humedad del entorno que la macera y predisponen una mayor facilidad de lesiones. Otros factores, como la hidratación, el estado de nutrición, la composición corporal, afecciones que se padecen, edad, grado de movilidad, estado mental…etc tienen también su importancia.  Pero se puede decir que un paciente con una movilidad restringida o anulada si o sí tiene un alta probabilidad de desarrollar úlceras. Cuantos más factores de los antes citados se presenten la probabilidad será aún mayor. Por favor, no consideremos que la aparición de úlceras en estos pacientes es una “lotería” o que “ya veremos”. Estadísticamente está comprobado que cuando se dan las condiciones, las úlceras aparecen.

2- GRAVEDAD. Según su gravedad, las úlceras se clasifican en 4 grados

-GRADO I Daño superficial en la piel. Enrojecimiento en área definida que no blanquea al presionar. Desaparecen fácilmente si se alivia la presión en la zona.

-GRADO II Perdida parcial de la piel que afecta a la epidermis/ dermis. Cráteres poco profundos. Ampollas llenas de líquido, abrasiones

GRADO III Cráter profundo que afecta ya al tejido celular subcutáneo, supuración humoral

GRADO IV Necrosis, Se pueden hacer visibles, tendones músculo y hasta el hueso. Gran posibilidad de infecciones en el hueso o en la sangre, osteomielitis, sepsis…

Como es de suponer el tiempo de curación, así como el costo de tratamiento es mayor a mayor gravedad de la úlcera

3- PREVALENCIA. A pesar de los enormes avances en el ámbito de las ciencias de la salud y de los recursos de dedicados. La prevalencia de este problema sigue siendo llamativamente alta, para un país como el nuestro. En un estudio de 2013 (1) se encontró que unas 90.000 personas sufren diariamente una úlcera por presión en España

Hospitales:

En adultos, la prevalencia puntual de UPP (grado 1-4) es del 7,87% (IC 95%: 7,31-8,47%).

En unidades pediátricas de hospitales, la prevalencia es del 3,36% (IC 95%: 1,44-7,61%)

Centros sociosanitarios (CSS):La prevalencia de UPP en residencias de mayores y centros sociosanitarios es del 13,41% (IC 95%: 12,6-14,2%) 2.

Atención primaria:

Entre mayores de 65 años, la prevalencia de UPP en atención primaria es del 0,44% (IC 95%: 0,41-0,47%).

Entre pacientes en programas de atención domiciliaria, la prevalencia es del 8,51% (IC 95%: 7,96-9,1%)

4- ¿CÓMO SABER DE QUÉ RIESGO HABLAMOS? Una buena noticia muy importante a tener en cuenta, que no se debe olvidar es que el 95% de las úlceras son evitables

La segunda buena notica, es que se han desarrollado herramientas que permiten evaluar, con mucha precisión el riesgo que presenta un paciente de generar úlceras por presión, basadas en valorar los diferentes factores que intervienen en su generación. Es así como se han establecidos diferentes escalas de riesgo que tienen en cuenta una mayor o menor cantidad de factores, ponderándolos. A mayor cantidad de factores a evaluar mayor precisión.

Actualmente a nivel sanitario la más utilizada es la ESCALA DE BRADEN de amplia utilización por los profesionales de la salud, sin embargo, en mi opinión, aunque sea menos completa, la escala de NORTON, puede ser más fácil de utilizar por personal no especializado y da una buena indicación de riesgo.

Se basa en considerar los factores de

– Nivel de consciencia

– Grado de incontinencia

– Grado de Movilidad

-Nivel de Nutrición

– Nivel de Actividad

Cada factor se puntúa en una escala de 0 a 4, teniendo más baja puntuación los niveles más críticos.

Se considera una puntuación

“De Riesgo” con una puntuación < 14

“Riesgo Medio” con una puntuación de 13 – 14

“Riesgo alto: 10 – 12

“Riesgo muy alto” :5 – 9

En función de la valoración de riesgo obtenida habrá que tomar las medidas necesarias (tanto más “intensas” cuanto más riesgo), para evitar que se generen úlceras de presión

Debemos insistir en prevenir la aparición de las úlceras por varias razones

  • Suponen un alto nivel de sufrimiento y riesgo para la salud del paciente, totalmente evitables. Recordemos: un 95% SON EVITABLES
  • Generan una tremenda carga de trabajo a los cuidadores, en detrimento de otras actividades necesarias.
  • Suponen una ocupación de recursos, (camas instalaciones personal, materiales fungibles…) que reducen la eficiencia del sistema sanitario
  • PARA RECORDAR

1 Aparecen en pacientes encamados con movilidad reducida o limitada

2 Generan gran sufrimiento al paciente

3 Suponen un elevado costo económico y reducen la eficiencia del sistema sanitario

4 El 95% se pueden evitar y su prevención es 17 veces más económica que su tratamiento

PARA RECORDAR

1 Aparecen en pacientes encamados con movilidad reducida o limitada

2 Generan gran sufrimiento al paciente

3 Suponen un elevado costo económico y reducen la eficiencia del sistema sanitario

4 El 95% se pueden evitar y su prevención es 17 veces más económica que su tratamiento

Notas

1 Gerokomos vol.25 no.4 Barcelona dic. 2014

2 Gerokomos vol.18 no.4 Barcelona dic. 2007

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